Y sus diferentes denominaciones. Siempre me ha parecido patético emplear palabras anglosajonas para definir determinadas actividades. Un defensor del idioma, pero si hablamos de embutirnos en chandal, para darle caña a las piernas durante los próximos 20 minutos el término running queda preciso y tajante.
Para muchos es un pasatiempo para mi en cambio es algo necesario e inherente a la rutina. Pues a diferencia de los hobbys, correr no es un proceso para matar el aburrimiento. Correr es el chute de la vitalidad. No hay nada más reconfortante que salir a la calle y sudar como un verdadero pollo y sentir como se libera esa tensión que se ve acumulada en los días. Es tan imprescindible como una buena ducha. ¿Qué haría yo sin correr? ¿Además que estar como un animal repugnante y seboso? Lo pienso y me vienen a la cabeza footages donde me veo consumido por un ataque de angustia, de hastío, de ponzoñamiento innecesario. Rematas la faena con un duchazo con agua templada. ¿Se podría estar más relajado que eso? Nunca he ido a ido a un puto sauna pero el ahorro de tiempo y dinero está en frente de tus narices. ¿Y no lo tomas?
Ahora me propongo: Correr con técnica, sin música. Y ya viene hora de un jodido horario y quizá con gente que comparta la misma "afición". Punto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario