The best way para trabajar la perseverancia es prograsivamente. Poco a poco y sin agobios, aunque sin exceso de relajo -en su buena dosis de descanso- y con responsabilidad. Responsabilidad a través de la perseverancia, el trabajo y la organización. ¿Algo que no te hayan dicho de pequeño? Qué fácil es escribir pero plasmarlo al día día ya es otra cosa.
Se empieza con una buena programación. Es imprescindible levantarse temprano, a las siete de la mañana e ipso facto salir de la cama, ir a la cocina bruscamente con el impulso de un salto para prepararnos un batido energético. El desayuno no debe durar más de veinte minutos.
Ahora, hablando de trabajar la perseverancia se puede ganar si te ciñes a las reglas, al horario, a la programación que nos ideamos y que nos cuesta tanto llevarla a cabo. En cuanto tomes práctica de todo está habrás dado un paso grande.
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7 a 7:30 am. Desayuno
7:30 a 9:30 am. Primera dosis de estudio
9:30 a 10:00 am Primera dosis de literatura
10:00 a 12:00 pm Segunda dosis de estudio
12:00 a 1:00 pm Ejercicios
1:00 a 2:00 pm Segunda dosis de literatura
2:00 a 3:00 pm Comida
3:00 pm a 4:00 pm Tercera dosis de estudio
4:00 pm a 5:00 pm Ducha y transporte
9:00 a 10:00 pm Cena
10:00 a 11:00 pm Cuarta dosis de estudio
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Horas empleadas
Estudios: 6 horas
Literatura: 1 hora y media
Comida y cena: dos horas de series.
Uno de mis mayores miedos al escribir es anotar la fecha y pensar en qué tan aprovechado fue el día anterior. ¿Me esforcé lo suficiente como para evadir tales sobresaltos?
El aprovechamiento de un día se mide en función de cómo se laboró el día en cuestión con la programación:
-Less games
-More Work
-1 hour and half of Literature
-Writting something in English
-Help in home
Otro motivo de aquel titubeo en el alma es no verme con grandes cambios en mi persona. Nadie está a gusto nunca con lo que tiene; siempre ambicionamos más. Sin embargo, ¿Por qué cuesta quitarnos la manta de la cama, limpiar las botas y emprender por aquello que anhelamos?